El cóndor hembra fue liberada en Malla, ubicado a unas cinco horas de la ciudad La Paz. Foto: AMUN

Un comunario cargó en sus brazos al ave para rescatarla; conozca el viaje de regreso a su hábitat natural del cóndor hembra

AMUN/4-06-24

En la noche del 24 de marzo, llegó al Bioparque Municipal Vesty Pakos un cóndor hembra. Fue bautizada con el nombre de Pacha, que significa tierra en aymara, en honor a la importancia ecológica que tienen estas aves en la región andina.

Un comunario la rescató tras verla chocar contra un cerro y en una notable muestra de compasión, la llevó en brazos a la Alcaldía del municipio de Malla, quienes alertaron de inmediato a la Secretaría de Derechos de la Madre Tierra del Gobierno Autónomo Departamental de La Paz.

Pacha, debilitada y herida, requería atención veterinaria urgente por lo que la gobernación paceña se encargó de trasladarla desde Malla, ubicado a unas cinco horas de la ciudad La Paz, hasta el bioparque, en cumplimiento con las normas nacionales para la atención de los animales silvestres. Pero, especialmente, por la experiencia que tiene este espacio edil en la rehabilitación de aves rapaces, principalmente, del cóndor andino.

Ave de 4 años

Al ingresar al hospital veterinario, el equipo técnico especializado del Bioparque Vesty Pakos realizó una evaluación inicial, revelando desnutrición, deshidratación y un ala herida. Además, le estimaron una edad aproximada de cuatro años debido a la coloración de su plumaje y la ausencia del típico collarín blanco característico de su especie. Su tratamiento comenzó con antiinflamatorios, complejos multivitamínicos y fluidoterapia.

Al día siguiente, efectuaron exámenes complementarios, que incluía análisis de sangre; confirmaron anemia, insuficiencia hepática e hipoglucemia. Por lo que, Pacha recibió urgentemente un tratamiento médico veterinario adecuado para ese cuadro clínico. Para su estancia en el bioparque, habilitaron un ambiente en cuarentena con tarimas y perchas; instalaron cámaras para su monitoreo; y una malla para evitar el contacto humano.

El 10 de abril se efectuó una segunda evaluación física y nuevos análisis de sangre trajeron noticias alentadoras, los parámetros sanguíneos de Pacha ya estaban dentro de los valores normales para su especie, indicando que estaba respondiendo favorablemente al tratamiento. Fue posible planificar su liberación.

Primero, le colocaron una banda alar con el código G01, facilitando así el futuro censo de esta especie previsto para el próximo año. La asistencia técnica del biólogo Diego Méndez, experto en cóndores, fue crucial en este aspecto. Además, se aprovechó su visita para que el personal del bioparque y los voluntarios recibieran una capacitación técnica sobre el cóndor andino, con el objetivo de que comprendieran mejor la importancia de promover la conservación de esta especie.

Posteriormente, técnicos ediles hicieron un viaje de prospección a Malla para coordinar con las autoridades locales la liberación de Pacha y definir el punto estratégico. Mientras, en el bioparque, Pacha superaba sus pruebas de vuelo, en el domo de cóndores, extendiendo ambas alas y saltando entre rocas, demostrando estar lista para volver a los cielos.

Anhelada liberación

El informe del estado sanitario, nutricional y biológico de Pacha fue enviado al Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA), el 16 de mayo, con el fin de solicitar una autorización para su liberación en cumplimiento con lo señalado en la norma nacional sobre la custodia responsable de fauna silvestre. La fecha inicial se programó para el 22 de mayo, Día Mundial de la Diversidad Biológica, pero se postergó hasta el 28 de mayo; sin embargo, de manera inesperada confirmaron la liberación, el 1 de junio.

A pesar de la premura, el personal técnico del bioparque estaba listo. Días antes recibieron la visita del secretario Municipal de Gestión Ambiental, Eduardo Galindo, que destacó el trabajo técnico del personal en la rehabilitación de Pacha.

A las 03:00 del 1 de junio, el equipo del Vesty Pakos se preparó para el traslado de Pacha. Se verificó su peso de 8,9 kilogramos, la condición de sus alas, plumaje, entre otros aspectos, antes de ser colocada en una caja transportadora, construida por el personal del bioparque según las normas internacionales para transporte de este tipo de animales. Para su mayor confort durante el viaje, se añadió una cobertura de paja en la parte inferior de la caja que fue asegurada en la carrocería de uno de los vehículos y cubierta con un toldo para protegerla del sol. Pacha partió a las 04:00.

En el vehículo que la transportaba viajaban seis personas, incluyendo personal del ministerio y dos técnicos del Bioparque Municipal Vesty Pakos. En un segundo vehículo iba el personal del refugio edil, entre ellos dos biólogos y tres guardafaunas. Realizaron cuatro paradas en el camino para verificar el estado del ave.

Después de atravesar un sinuoso camino de tierra lleno de curvas y pendientes, a las 09:30 se arribó a la localidad de Rodeo del municipio de Malla, situada a 5.700 metros sobre el nivel del mar. Toda la población local, alrededor de 200 personas, esperaba la llegada de Pacha y posteriormente llegó el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce, quien participaría en su liberación.

La caja transportadora fue llevada a un sitio elevado entre las lomas, con vista a las montañas nevadas del cerro Pata de Gallo y lagunas de colores verdes y celestes producto del deshielo de los glaciares que ofrecía un escenario majestuoso para el vuelo del cóndor andino.

El bioparque organizó un cinturón de seguridad para evitar que los fotógrafos, medios de prensa y otros se posicionaran frente a la caja transportadora y perjudicaran la liberación. Por otro lado, la población local, muy disciplinada, esperó en un lugar más alto sin acercarse al cóndor.

Siguiendo el protocolo diseñado por los profesionales municipales de La Paz, solo dos veterinarios y excepcionalmente el presidente Arce abrieron la caja de transporte. Inmediatamente, Pacha emergió con gracia y desplegó sus imponentes alas, se acicaló las plumas, dio pequeños saltos y caminó un poco. La preparación para su vuelo tomó alrededor de 20 minutos. De pronto, entre las montañas emergieron dos cóndores adultos que la motivaron a emprender vuelo, elevándose con fuerza y determinación tras ellos.

Trabajo municipal por la conservación

La comunidad estalló en aplausos, ver a Pacha volar fue considerado un buen augurio. El equipo del bioparque celebró la dedicación y esfuerzo en la atención del ave que duró dos meses. El presidente Arce firmó el acta, que acompaña al informe de liberación que el bioparque enviará a la autoridad ambiental.

Finalmente, la amabilidad de la gente local se expresó con la preparación de comida típica para todas las personas que participaron en el acto.

Simultáneamente, en el Vesty Pakos se instaló un stand con modelos de cóndor macho y hembra, mostrando su envergadura de aproximadamente de tres metros con las alas extendidas. Se ofreció información biológica de la especie y la importancia de su conservación, cumpliendo así con la meta educativa que acompañó a la liberación de Pacha.

Al retornar a la ciudad de La Paz, el personal edil tenía el sentimiento del deber cumplido y haber logrado los objetivos esperados, la liberación de Pacha es un aporte a la conservación del cóndor andino, especie que se encuentra en vulnerabilidad en el país y en la región.

Esta crónica del vuelo Pacha no solo es una historia de liberación, sino también es un testimonio del compromiso y la dedicación que tiene el Bioparque Municipal Vesty Pakos de La Paz en la conservación de la valiosa fauna silvestre del país.

Omar Rocha, administrador del Bioparque Municipal Vesty Pakos

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