Primera Larga Noche de Museos: “Planifiqué una cosa y salió mejor de lo que esperaba, 500 personas era la previsión y recibimos 5 mil”

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Gestora de la primera Larga Noche de Museos en La Paz en 2007, Wara Cajías:

AMUN/17-05-24

Es mayo de 2007 y La Paz se apresta a vivir la experiencia de la primera Larga Noche de Museos en un circuito que solo contemplaba los espacios municipales de la calle Jaén y el Museo Tambo Quirquincho. Por entonces, Wara Cajías estaba al frente de la Unidad de Museos Municipales dependiente de la Oficialía Mayor de Culturas, hoy secretaría.

Tras experimentar como artista la Larga Noche de Museos en Berlín, Alemania, Cajías impulsó la realización de esta actividad mundial en la ciudad de La Paz. La primera versión sobrepasó sus expectativas, sedujo a los paceños y con el paso del tiempo creció exponencialmente hasta convertirse en una de las actividades culturales más destacadas de la ciudad y el país.

Cajías le contó a la Agencia Municipal de Noticias cómo fue esa primera versión en esta entrevista.

Han pasado 18 años de la primera versión de la Larga Noche de Museos, ¿qué representa para usted haber sido la gestora de esta actividad y dejarle este legado tan valioso a La Paz?

Bueno, era impensable y la verdad es que se realizó por razones muy prácticas. Llegué a la Dirección de los Museos Municipales en el cargo de Jefa de Unidad de Museos Municipales en ese entonces y la situación era bastante tremenda en realidad, porque teníamos un POA (Plan Operativo Anual) que creo que no llegaba a los 15 mil dólares para seis museos municipales y a veces no teníamos dinero ni para papel impreso.

Lo cierto es que se hizo por motivos muy prácticos, porque pensamos en la necesidad de que gracias al público, gracias a los paceños y no solamente a sus visitantes o al público que obligadamente va a hacer sus paseos como los colegios, gracias a ellos podamos tener una ayuda mayor, nuestra motivación era entrar dentro del imaginario de todos los paceños y además crear unos fondos comunes para los museos, porque la situación de los museos municipales no era la única que estaba mal, sino de los museos en general.

Esta actividad yo la había hecho antes, pero no como organizadora, sino como artista. Había participado en largas noches de museos en Alemania. En realidad, se realizan un principio de manera gratuita y después se realiza un tipo de cobro simbólico pero que colabora a los museos, se organizan entre ellos, no era como para crear una unidad de museos de toda la ciudad de La Paz y no solamente de los museos municipales y no teníamos todavía ni siquiera miras que se vuelva una cuestión nacional, pero lo cierto es que como esta es una actividad que se realiza en todo el mundo para valorizar los museos, pensamos que era preciso hacerlo también en la ciudad de La Paz y lo hicimos con el equipo de museos.

En ese entonces teníamos solamente dos licenciadas, en la plantilla del museo, que éramos como 20 personas, no teníamos uniformes, no teníamos nada y comenzamos a organizarlo entre nosotros. Como soy también artista, llamé a amigos para que me colaboraran porque en realidad, como yo fui artista en Alemania y trabajé allí en la Larga Noche de Museos, no se trata de conciertos completos, sino se trata simplemente de pequeñas cápsulas artísticas que atraigan al público, pero sobre todo se trata de que el centro de la atención sean los museos y de lo que se trataba también era que nos podamos organizar entre todos.

La primera Larga Noche de los Museos la armamos con estas 20 personas, éramos todo el personal de limpieza, secretarias, etcétera. Y nos organizamos entre nosotros para llevarnos algunas bebidas, no pensamos que iba a llegar tanta gente y bueno, no sé si es que hay un lado humano de la historia, yo sé que la gente con la que trabajé, que estaban al mando de la Alcaldía, era gente muy profesional, pero la verdad es que dentro de la institución no se tomaba muy en cuenta a los museos y no se veía el potencial que tenían, creo que por ello lo hicimos tan solos, no lo hicimos solamente con el personal del museo y gente de comunicación que por supuesto también nos apoyó cuando pedimos la ayuda, pero fue una sorpresa.

Entonces, cuando comenzó a aparecer la gente y de pronto eran 5.000 personas y de pronto aparecieron en los canales de televisión, fue maravilloso. Después aparecieron nuestros jefes y recuerdo que me dieron una palmadita en la espalda y dijeron: “pues bien hecho”, yo les dije sí, bien hecho pero los museos necesitan más apoyo y gracias a eso el POA de los museos municipales subió 20 veces más, o sea, un 200%.

Eso es para destacar, porque bien señaló en su relato cómo fue este proceso de darle mucha más vida a los museos, que tenían poco presupuesto, pero a partir de esta actividad pues realmente creció y sigue creciendo

Claro, porque el primer objetivo era darle la relevancia que los museos merecen dentro de la misma institución gubernamental que no se la tenía. El segundo objetivo era hacerlo a través de la gente, desde el exterior, a través del público y sí se logró ese 200% más de POA, se logró muchísimo apoyo y desde entonces hasta ahora pues ha sido bueno. Recuerdo esa primera noche con muchísimo cariño porque eran amigos también que tenían unas cápsulas de actuaciones.

La artista Wara Cajías en entrevista con la Agencia Municipal de Noticias.

El público no dejaba de entrar y nosotras estábamos sorprendidísimas. Tan solas estábamos cuando hicimos la primera Larga Noche de Museos que recuerdo que sacamos monedas de la fuente del Museo de Casa del Murillo, que era donde solíamos buscar nuestros ingresos para cambiar uno que otro foco, y entonces sacamos los fondos de las monedas que los turistas nos habían regalado y con eso nos compramos unos pañuelitos rojos para tener un uniforme y que la gente supiera quiénes somos.

Planificamos nuestro programa, hicimos también nosotros mismos el primer esbozo del afiche, después nos ayudaron, nos terminaron de ayudar los de Comunicación de la Alcaldía para diagramarlo bien, repartimos nuestros flyers e hicimos un pequeño guion para que todos nosotros atendiéramos al público. Era también la primera vez que el personal de limpieza atendía al público, estábamos todos, teníamos un guion de recepción a las personas para contarles qué tipo de exposición iban a encontrar, pero realmente fue una sorpresa para todos nosotros el que hubiera tanta gente.

Y ya al año siguiente fue cuando convocamos a los directores de todos los museos de la ciudad de La Paz, sean estos privados o estatales. Y fue una mezcla muy increíble y ahí decidimos volver a hacerlo de manera gratuita, pero que conforme pasaran los años comenzáramos a cobrar, tal vez un boliviano, de manera que podamos ampliar, por ejemplo, puntos, contratar a un equipo de abogados o consultores para reformar la Ley de los Museos que estaba tan viejita, obsoleta.

Teníamos muchos problemas legales, no solamente los museos municipales, es que hay cosas que no se visibilizaban, ni siquiera a nivel institucional y aún hoy hay muchos problemas de aquellos. Y es que resulta que manejamos fondos que son patrimonio de la Nación. Y este patrimonio de la Nación, por supuesto, no puede estar al nombre de personas particulares que se encargan del servicio de seguridad o que son secretarias o que son directoras, como si fuese un escritorio o una silla que te entregan para trabajar. Porque, claro, el valor no lo cubriría. Queríamos ver la parte de los seguros e incluso colaborar con el Museo de Gil Imaná o Marina Núñez del Prado. Y esto era consensuado entre todos los directores de los museos. Todos estábamos de acuerdo en que nuestra prioridad era, en principio, colaborar con el señor Imaná y después rescatar lo de Marina, pero entre todos conformar una unidad.

Después yo salí de los museos, después de trabajar ahí dos años, fue una época muy hermosa, muy colaborativa. Y tratábamos realmente de equiparar costos y que todos tuvieran las mismas oportunidades de recibir.

Los museos éramos como una isla y creo que los únicos que compartieron la visión de lo que podría llegar a ser fue esta unidad de comunicación dentro de lo que era la Oficialía de Culturas, ni siquiera teníamos chalecos amarillos nosotros, estábamos realmente fuera de la institución. Éramos como un lugar donde se ponen las cosas viejas para que gente rara venga a verlas. Y en realidad los museos son un espacio vivo donde puedes refrescar la memoria. Es un espacio vivo, un espacio de encuentro entre el presente y el pasado.

¿Cuál era la expectativa inicial en esta primera versión?, ¿la presencia masiva de personas sobrepasó sus expectativas?

Yo planifiqué una cosa y salió mejor de lo que esperaba, 500 personas era la previsión y recibimos cinco mil, por eso llamé a seguridad, pero no fue como los años siguientes que realmente tenía que hablar con la Policía organizada. Ya para el segundo año organizamos transporte para que fueran de museos a museos, organizamos toda una ronda para incluir los otros museos municipales, pero también todos los otros museos de la ciudad y para que la gente pudiera ir, o sea, colaborar a nuestros colegas hasta la zona Sur para que los buses pudieran ir hasta allá y sea un transporte gratuito. Y bueno, esperábamos 500, vinieron cinco mil. Esperábamos sobre todo recibir atención dentro del Gobierno Municipal de La Paz y recibimos muchísima atención.

Tanta atención recibimos a partir de entonces que superamos ese mismo año un 200% nuestro POA. Nos llamaban porque efectuábamos cosas, es decir, es que estos museos no habían recibido dinero en años y teníamos proyectos y teníamos cosas que hacer y teníamos gastos y teníamos un montón de planificaciones fuera de lo que fue el Plan Maestro de Museos, porque mucha gente dirá, claro, es que recibieron dinero del BID por un Plan Maestro de Museos, sí, pero además de eso estaba el POA interno, que es otra cosa, no es un dinero de un proyecto ni del BID, ese POA aumentó. Nos dieron nuestros uniformes, éramos parte de la institución, comenzaron a contar con nosotros y se dieron cuenta de la capacidad, además, que teníamos de producir eventos. Y creo que también lo que sorprendió a mucha gente fue eso, el descubrimiento de los museos, porque mucha gente de la ciudad, de clase media, había visitado estos museos alguna vez en su mes. Pero había muchísima gente, mucha población que no había venido jamás a los museos. Esa primera Larga Noche de los Museos recibimos a familias enteras, que venían además incluso del barrio o cerca del barrio, del centro, que nunca habían ingresado.

Y tenían hasta vergüenza, de alguna manera decían sí, pero es gratuito, puedo entrar, cómo voy a entrar. Les decía: ¿qué es lo que ha pasado aquí en los últimos años? Parte de nuestro guion era invitar a estas personas y es que nuestra pequeña publicidad fue hacia ellos. O sea, sí hicimos antes invitaciones en radio y prensa, pero nos fuimos a radios populares sobre todo y nos fuimos al barrio a repartir nuestros panfletitos, que teníamos creo que dos mil panfletitos, que tampoco era mucho. Y nos fuimos a repartir persona por persona, miren esto es lo que va a suceder. Y bueno, nos preparamos para estar en los museos como un par de horas, entonces llevamos unas cantimploras de té, unas galletitas, pero no hubo tiempo de ir y tomar un tecito ni nada.

Yo no sé cómo sucedió, era una magia, vinieron los noticieros y cuando vinieron los noticieros esto ya estaba lleno, lo anunciaron y después de las noticias, como a partir de las 21.45, comenzó a llegar todavía más gente y en eso comenzaron a llegar los altos mandos de la Alcaldía, a los que les habíamos mandado una invitación un poquito truchita, pero les insistimos, por favor, vengan, es la Larga Noche de Museos, esto se hace también en Europa para promocionar los museos, para promocionar la visita a los museos y además para hacer algo para los museos.

El meollo de la cuestión es que hay muchos problemas con los museos a todo nivel, sobre todo las cuestiones de seguridad, y creo que son válidas las demandas tanto de los museos pequeñitos y privados como de los museos municipales o más grandes o estatales.

Luego nos pidieron hacer también una segunda Larga Noche de Museos, el Día de los Museos, y luego por supuesto también estaba ahí la idea de hacer la Noche de las Alfombras Rojas. La Noche de las Alfombras Rojas, creo que se llama así, es también una noche dedicada a las galerías de arte, esto se hace para que no se mezcle chicha con limonada, es decir, la Larga Noche de Museos es para museos y hay otras iniciativas para ir a galerías de arte.

¿Qué es lo mejor que le ha dejado esta experiencia que sigue siendo exitosa en la ciudad de La Paz?

De los dos años en la Alcaldía, me quedo más con el recuerdo de haber trabajado con gente maravillosa. Es decir, el recuerdo de mis compañeros en otras unidades, que ha sido una labor entrañable la que hemos hecho. Y sobre todo con esas 20 personas con las que iniciamos esta Larga Noche de Museos, estas 20 personas maravillosas, especiales. Creo que ni siquiera llegamos a 20. Pero ha sido realmente maravilloso y hemos hecho familia porque luchábamos cada día con que no se nos apague un foco. Y después nos alegrábamos cada vez que recibíamos más ayuda y es gente muy apasionada con lo que hace, o sea, yo creo que es algo que de verdad hay que remarcar, que la gente que trabaja en los museos es gente que lo hace con muchísima pasión.

Además, algo que espero es que mucha gente recuerde que las personas de los museos siempre se alegran muchísimo, pero muchísimo más cuando entra un adulto boliviano, alguien que no va con el colegio, se alegra uno. Cuando entra un turista, uno se alegra, pero cuando viene otro boliviano a ver las exposiciones, a disfrutar de lo que tenemos expuesto, la alegría es suprema.

La primera versión solo tuvo la participación de los museos municipales, ahora hay como 350 instituciones para la versión de este año, ¿qué le dice eso?

Nunca he sido de cantidades, por supuesto a mí me han alegrado nuestros propios números, sobre todo los del POA. No sé si la cantidad y la diversidad de instituciones hacen más grande una Larga Noche de Museos. Habría que ver también en qué estado estaban los museos antes y qué es lo que ha pasado con todos los museos de la ciudad de La Paz en estos 18 años. Espero que sobre todo los principales beneficiarios sean, en primer lugar, el público, pero también los museos, que el beneficio sea más allá del número de personas que entran, creo que hay que trabajar en leyes, en proyectos comunes que nos puedan ayudar a todos.

La Larga Noche de Museos no es un invento nuestro. Es una cuestión que se realiza en todas partes del mundo y se supone que colabora de alguna manera a la unidad de los museos. Por ejemplo, al logro de tener un tiquete en común para todos los turistas, a tener guías de museos de toda la ciudad de La Paz, donde se puedan presentar todos, a tener una página web de los museos, a tener una agenda cultural de los museos en común. Porque claro, lo que pasa es que somos tan pocos, de todas maneras, no solamente los museos municipales, sino entre todos los museos, somos muy pocos. Y los fondos son siempre muy pocos, porque además el museo no es autosostenible, ni en Bolivia, ni en ninguna parte del mundo.

También me corrijo, porque la verdad es que mientras más instituciones culturales puedan participar, también mejor. Simplemente con un poquito de cuidado de que no se pierda de vista el trabajo de los museos y la colaboración que necesitan. Resaltar la actividad que tienen las personas que trabajan en los museos, que es una actividad muy callada, de muchísimo trabajo que realizan.

Cuando lo presenté en el Gobierno Municipal como idea, les dije, les comenté que esto se hace en Alemania desde el 97 y se ha abierto a diferentes ciudades, desde Berlín a diferentes ciudades de Alemania, a diferentes países. Y esto es una cuestión que se puede quedar, que se puede institucionalizar, que va a quedar para la ciudad de la Paz y para los museos.

Y se quedó y se prolongó en el tiempo

Es que yo creo que es por la propia dinámica de la idea de la Larga Noche de Museos. Es una idea fantástica, de apertura y que la gente venga a ver las cosas.

Algo que hay que destaca, desde la primera versión, es que el personal de los museos municipales sirvió de guía para el ciudadano

Lo impresionante es que hablábamos ya desde años atrás de la democratización de la cultura y qué significa la democratización de la cultura. No simplemente es dar cosas gratis, sino que es una invitación guiada a que se aprueben los museos. Yo creo que, además, los museos, cuando cuentan con esta apropiación ciudadana, están protegidos. Eso es mejor que un seguro. Están protegidos contra los mismos gobiernos, porque por diferentes ideales podrían también destruir los museos si quisieran. Pero es el mejor seguro y para nosotros ha sido eso también. O sea, gracias a ese apoyo del público hemos podido perdurar. Y me encanta que ahora, gracias a la Larga Noche de los Museos, los museos estén presentes en el imaginario de las personas que están en las ciudades.

Además, el teatro callejero, el arte urbano, también está presente en la larga noche. No solamente es entrar a un museo, a un repositorio, a una galería, sino que la calle en sí es tomada por los artistas, pintores, cantantes, músicos, las tribus urbanas.

Eso es fantástico, sí. Hasta el arte culinario, porque teníamos muchísimas comideras también que vinieron. Y esa primera noche sí fue realmente espectacular, porque teníamos un programa desde música clásica, que claro, se replicó cada vez más, hasta teatro, cuentacuentos, etcétera. Y uno de nuestros proyectos que pudimos sostener, después de que tuvimos algo de dinero, fue eso de los guías de cuentacuentos para los museos municipales, que nos colaboraron. Todo el grupo de cuentacuentos paceños trabajamos juntos muchísimo.

Entonces contactamos con estos maravillosos artistas, porque nos parecieron los idóneos para que sean los guías de los museos. De ahí surgió otro proyecto, que se llamaba “Museos Educan”, para las visitas de los niños, y bueno, estos guías que eran maravillosos. Y sí, creo que además es una noche de compartir y caminar, porque la ciudad de La Paz es una ciudad maravillosa.

Creo que esa es la verdadera dinámica de la Larga Noche de Museos. Teníamos que hacer un trayecto, pero que la gente podía volver a entrar y volver a entrar y cruzar a la Casa de Murillo y no tenía que hacer la Casa de Murillo antes de entrar por arriba.  El único trayecto fijo para ver el flujo de las personas era entrar por el Costumbrista y bajar y salir por el Museo del Oro, pero también podías comenzar por el Casa de Murillo. Esa libertad de poder moverte, de poder quedarte en la calle, porque de pronto iban a tocar cumbia, o rock, o música clásica, o iba a venir un cómico y te iba a contar algo. Finalmente resultaron muy pequeños los museos municipales y los patios de los museos municipales. Incluso resultaron pequeños los mismos museos, por cuanto en ese aspecto se entiende también que esta apertura también colabora a que un poco salga la presión de estos espacios, que se expanda un poquito la presión porque es mucha la gente que viene.

Creo que es una noche en la que descubrimos artistas, descubrimos nuestro patrimonio, y también festejamos y descubrimos la ciudad. Porque yo creo que no muchas personas tienen la oportunidad de caminar por el centro a las once de la noche, o si tienen la oportunidad, pero no lo hacen.

¿Qué otro recuerdo ronda por su mente de lo ocurrido esa noche?

Creo que después nos abrazamos y lloramos, además ya no dábamos más, pensamos de verdad que iba a durar tres horas y que iban a venir 500 personas, y estábamos en la puerta listos. Abrimos las puertas a las seis de la tarde, fue también un inmenso trabajo convencer a los de Recursos Humanos el cambio de horarios, que por qué íbamos a abrir de noche y por qué tenía que estar todo el personal, fue un gran trabajo del personal de los museos, no solamente de los municipales, porque esa gente trabaja, tiene que entrar a su trabajo a la hora que tiene que entrar, pero cuando llega la Larga Noche de Museos se quedan más, y tampoco es que recibamos sueldo extra o cosas por el estilo, lo hacemos por pasión, porque la gente que trabaja en los museos, como te repito, es gente maravillosa, es gente muy apasionada.

Después de conocer este relato histórico, es menester saber ¿a qué se dedica Wara Cajías en la actualidad?

Yo soy licenciada en teatro, en artes escénicas, sigo trabajando en ello, pero trabajo sobre todo en Alemania, y monto una o dos veces al año algún proyecto artístico en algún teatro estatal. Intenté continuar con el teatro independiente, pero es muy duro, así que estoy por el momento con los teatros estatales en Alemania y, por otro lado, primero me vine para hacer un año sabático y aprender, e hice una maestría en artes del espectáculo en vivo, pero luego me gustó y les gusté, y pues me invitaron a hacer un doctorado que lo termino en julio. Estoy terminando de hacer un doctorado en la Universidad de Sevilla y en la Universidad Sorbona, y es un doctorado en Historia del Arte y el tema son los espectáculos patrióticos.

La artista y especialista en artes escénicas, Wara Cajías. Foto: Linkedin Wara Cajías

Al cierre de esta entrevista consultarte: ¿qué mensaje le daría al personal de los museos y la ciudad de La Paz?

A mis colegas de los museos, mucha fuerza y muchas gracias por lo que siguen haciendo por el patrimonio de Bolivia y por la ciudad de La Paz. Sé que es un trabajo muy sacrificado y que no es debidamente recompensado por todo lo que ustedes hacen, y les agradezco mucho la continuación de la Larga Noche de los Museos y por ser tan amables siempre. Eso para mis colegas, especialmente para mis queridísimos colegas de los museos municipales que los llevo en el corazón, y cuando paso por La Paz paso de vez en cuando a visitarles y siempre es una alegría poder abrazarles, espero que todos estén saludables.

Y en cuanto al mensaje para los paceños, disfruten mucho de esta actividad, es una actividad suya, es una actividad de la ciudad, es una actividad dinámica, improvisen, está bueno hacer planes y decir voy a ir a ver tal y tal cosa y quiero hacer esto, pero claro,  ni siquiera tengo que decirles que improvisen, siempre hay improvisación. Disfruten esta noche, esta noche divertidísima porque van a poder ver de todo, van a poder disfrutar de la ciudad.

La cantidad de cosas que hay para descubrir, creo que es una ciudad muy viva, llena de actividades y bueno, espero que la disfruten y espero también que los museos junten fuerzas para ver si salen leyes que les favorezcan.

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