La Paz/AMN.- Néstor Zenobio Mamani, quien por mucho tiempo preservaba el orden de circulación vial en Mallasa fue atendido en el Hospital Municipal de Los Pinos. El adulto mayor de 70 años será transferido a un hogar de acogida luego de constatar que no cuenta con familia.

Lúcido, responsable y con fuerza para realizar su labor diaria, generalmente al mediodía, así era el desempeño de este policía honorario.

El director del nosocomio edil, Álvaro Cabezas, narró que en la noche del pasado 21 de mayo un vecino trajo consigo a don Zenobio, lo había encontrado convaleciente en plena vía pública, por lo que el personal de Emergencias lo atendió de inmediato.

“Don Zenobio llegó en malas condiciones esa vez y después de haber sido valorado por el servicio de Emergencias, se constató que los problemas de salud tenían larga data, entre ellos una neumonía adquirida en la comunidad, además de una deshidratación severa que le causó fallas renales y demencia degenerativa, por esta razón se internó al paciente”, dijo Cabezas.

El vecino que lo acompañó había indicado que no existía nadie que se haga cargo de Zenobio, puesto que no tiene familia y su esposa falleció hace varios años atrás.

“Dentro el hospital lo hemos atendido, hemos solucionado todas sus patologías, actualmente el señor Zenobio se encuentra estable y en buenas condiciones, listo para irse, pero lamentablemente al no contar con familia no tiene lugar donde vivir, es por ello que se dilató su alta”, agregó el director.

Ante la ausencia de familia, se acudió a la Secretaría Municipal de Desarrollo Social para que el paciente pueda ingresar a alguna de las casas de acogida del municipio. La respuesta de la repartición edil fue eficaz, pues lo destinaron al centro de acogida Rosaura Campos, ubicado en la calle Yanacocha, casi esquina Sucre.

“El señor era policía honorario, no recibía salario, ordenaba el tránsito de buena voluntad, todos los días en la zona de Mallasa. Como no tenía un hogar, los vecinos, que le tenían mucho cariño, le daban un espacio en sus viviendas para dormir y alimentarse. Él tiene demencia degenerativa que con el tiempo se incrementó, no se acuerda muchas cosas, sabe que se llama Zenobio, pero él es una persona tranquila, cordial, no tendría ningún problema donde vaya”, sostuvo Cabezas.

Por su labor, la Subalcaldía de Mallasa lo reconoció hace algunos años como un “vecino con ñeq’e” (fuerza en aymara), por el trabajo ejemplar que desarrollaba en el macrodistrito. Don Zenobio también recibió por parte de la Policía un uniforme de oficial de tránsito, que guardaba en su casa como el más preciado tesoro.

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